LA FUSION
CARIBEÑA EN FRANCIA
Dax
: La Esquina del Movimiento
Separadas por siglos de historia y centenas de millas de distancia,
existen ciudades que poseen similitudes y correspondencias que
las convierten en referencias cuando se atan los cabos.
Hace algunos años descubrí una ciudad que evocaba
mi ciudad natal, Santiago de Cali, ubicada en el suroccidente
colombiano de aquel continente... Desde entonces asisto religiosamente
al Festival Toros y Salsa en Dax, ciudad francesa a orillas
del rio Adour. Situada en el departamento de Landes (del germánico
« land » que siginifica tierra inculta), perteneciente
a la región de Aquitania y de la Gascoña
; zona ocupada por los romanos cuando en el siglo III la Galia
fue dividida en 17 provincias.
Antes de la conquista romana dicho
territorio estaba habitado por diversas tribus de origen ibérico,
los Tarbelios (Dax), los Tarusates, Los Elusates y los Sotiates,
principalmente. Estratégico cruce de caminos entre dos
vías romanas importantes que atravesaban la Aquitania.
De sus murallas quedan algunos vestigios levantados en el año
300 para proteger la ciudad.
Esta zona podemos ubicarla también entre los Pirineos
y el Océano atlántico, cerca de Biarritz y del
país vasco, en el suroccidente de Francia. El primer
nombre de Dax fue Aquae (Aquae Tarbellicae), que en latín
significa Aguas. Región de aficionados a la tauromaquia,
al rugby, a la fiesta, y primera estación termal del
país.
Una Leyenda :
« Se dice que durante la ocupación
romana, un legionario tenía un perro al cual estaba sumamente
apegado. Con los años el animal comenzó a sufrir
de reumatismos y no pudo seguir acompañando a su amo
en sus misiones guerreras. Para acabar con los sufrimientos
del animal el legionario decidió arrojarlo a las aguas
del Adour con la intención de ahogarlo. Pero cual sería
su sorpresa al regresar de campaña y encontrar a su perro
rebozante de salud. A la deriva a lo largo del rio, el animal
había encallado entre sedimentos de lodo y a su contacto
había recobrado su salud. Fue asi como los romanos descubrieron
la virtudes del lodo del Abour y de las aguas milagrosas de
la fuente de la Néhe ».
Léase : La
Peloterapia

Convergencia
« Aurora de rosa en amanecer, nota melosa que gimió
el violín »...
A partir de estas premisas históricas,
de tal entrelazamiento de culturas, podemos entender porque
Dax se asemeja a Cali. La capital Vallecaucana también
fue un corredor de influencias venidas de todas partes, un cruce
en el camino, un hotel y dos palmeras entre Buenaventura y el
interior, donde también se asentaron ibéricos,
tradiciones paganas, afición taurina y esquinas del movimiento.
CaliDax, encrucijada de vías donde convergen mujeres
hermosas, toros de casta y músicos fuera de serie. Enclave
de tradiciones milenarias. Equis de pasiones, sangre, arrojo
sureño y montañas velando…
Establecí contacto por
intermedio de la red internética con el director artístico
del festival, François Charpentier, uno de esos dementes
en vía de extinción, melómano de pura cepa
y « bárbaro » del ritmo. Como este hombre
subsisten aun en Francia miembros de aquella estirpe de chiflados
que peregrinan por lugares consagrados a la Clave. Pienso en
Michel y Régis, y demás descoyunturados de la
síncopa Caribe. Rápidamente nos conectamos alrededor
de la pasión. Como chiquillos, sin preámbulos
ni protocolos. Empecé a disfrutar de aquel edificio sonoro
que una banda de testarudos había levantado años
atrás, dirigida por el « Carpintero Loco »
y sus fusiones caribeñas.
Mezclarle « Salsa al Toro
» fue la faena mayor, la estocada perfecta. Dax propone
carteles de renombre, gratuitos, al aire libre, en la ribera
del Abour, rodeados de casetas y mezclando desparpajo con sabor,
salero con sandunga, palos con rumba.
¿Qué más
se le puede pedir a papadió ?
Mi primera misión consistió en hacer un reportaje
sobre el evento. Me lanzé en la aventura de atravesar
Francia de costado y en trén, durante 10 horas, recorriendo
el sur, Marsella, Montepellier, Tolouse, Tarbes, Pau, Lourdes…
del borde del Mediterráneo hasta el lindero con los Pirineos.
Para finalmente caer en la « olla » y perderme para
siempre en esa diosa romana que me regresa a Cali, donde cualquiera
resbala y cae...
LOS
CONCIERTOS