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"Kriptony" Texeira, la nueva
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Por Jacques Antoine Mathiou
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TOROS Y SALSA 2007

Maya ROY
Hay muchas orquestas de son en Cuba, pero Ustedes son los únicos que se ganaron el nombre de « Academia del son ». Cuéntanos la historia.

Jesús A. Chapottín
El Conjunto actual viene del conjunto de Arsenio Rodríguez. Arsenio viaja a los Estados Unidos a operarse de la vista y no regresa. Y en enero de 1950, mi abuelo Félix Chapottín se queda a cargo del conjunto y le cambia el nombre por Conjunto Chapottín y sus Estrellas. Se puede ver dentro del repertorio que tenemos varias obras del propio Arsenio, como Fuego en el 23, Buenavista y otras más. Con el nuevo Conjunto, el pianista Lilí Martínez empieza a hacer arreglos con algunos cambios, y es donde el Conjunto Chapottín evoluciona. A Lilí le gustaba mucho Chopin, él estudiaba mucho la música clásica, pero también tenía influencia del jazz. Arsenio también tenía esa influencia, pero bueno. Los tumbaos que creó Arsenio eran cosa muy propia de él. Lo mismo pasa con Cachao, que también tiene unos tumbaos propios. Entonces Lilí aportó otros elementos con sus arreglos. Y creo que toda esa mezcla es la que da el sonido que tiene el conjunto ahora. El empeño que tenemos es de mantener la música del conjunto inicial en toda su magnitud, con el mismo estilo, el mismo timbre, el mismo formato, todo igual. No pensamos hasta ahora hacer ningún cambio. Sí, incluir algunas cosas nuevas, pero mantenernos así es el objetivo principal que tenemos.

M. R. ¿Cuando tomaste la dirección del Conjunto?
Jesús A. Chapottín
En el 2000 sustituí a mi padre Ángel Chapottín Valdés, que estaba enfermo, falleció ya en el 2001. Él había tomado la dirección al fallecer Félix Chapottín en diciembre de 1983, tocaba trompeta y bongó. Desde el 2000 y hasta la fecha estoy dirigiendo la agrupación.

M.R. Pocos músicos de tu generación se han dedicado de lleno al tocar son ¿A ti siempre te ha gustado o preferías otras músicas?
Jesús A. Chapottín
De pequeño me gustaba la trompeta porque a mi padre le gustaba mucho oír los discos de Louis Armstrong. Entonces me enamoré de la trompeta. Pero era jazz, no tenía nada que ver con el son. Mi padre me fue explicando el son y lo fui entendiendo. Y me fue gustando hasta que…¡ya! Imagínate, en una familia como la mía, donde yo soy único hijo. Además hubo un tiempo en Cuba donde había pocos trompetistas, yo estaba estudiando en la escuela de música, terminé los estudios y decidí meterme en el conjunto. Tenía que entrar, porque para conocer, hay que estar adentro, de afuera no es lo mismo. Y así fui aprendiendo las trampas que hay dentro del son, armónicamente, rítmicamente, todo eso.

M.R. Ustedes mantienen el formato genuino del conjunto con piano, bajo, tres, bongó, tumbadora, sin timbal, y con cuatro trompetas. Varios músicos de salsa, pero también de agrupaciones cubanas, me comentaron en entrevistas que en la evolución de las orquestas de son, el tres desapareció porque su papel no se distinguía del papel del piano. ¿Qué opinas al respecto?
Jesús A. Chapottín
Creo que es una equivocación, pero claro, cada uno ve las cosas a su manera. El piano ha tomado un lugar mucho más importante en la música cubana moderna actual, pero desde siempre el tres ha sido el instrumento del son montuno que se hacía con tres y con guitarra. Arsenio incluyó el piano como un relleno, y podemos ver en la discografía de Arsenio y de Chapottín que el piano prácticamente no se escucha fuera de las improvisaciones. El tres es el instrumento fundamental, así lo aprendí y así lo estoy haciendo. Pasamos a cuatro trompetas porque además de dar una mayor apertura armónica, los metales tienen una fuerza y una brillantez increíble. Nosotros tenemos un conjunto. Hay orquestas, hay bandas, hay otro tipo de agrupaciones, pero esto es lo que se llama un conjunto, está organizado como tal y suena muy fuerte.

M.R. Al lado del repertorio antológico, presentaron composiciones nuevas. Como eligen a los compositores y quién se encarga de los arreglos?
Jesús A. Chapottín
Seguimos manteniendo los mismos compositores. Tenemos a Benigno Echemendía que toda su vida a escrito obras para el conjunto Chapottín. En cuanto a los arreglos, en esta última etapa, estamos haciendo un trabajo colectivo. Estamos tratando de hacer otras cosas nuevas, y aprovecho las ideas de otros músicos, como es el caso del tresero y del pianista que son nuevos dentro de la agrupación. Y entre nosotros tres vamos conformando números nuevos, pero que siempre mantienen el timbre de la agrupación. Ya hemos hecho algunas cosas, pero es difícil poder hacer algo nuevo después de 57 años. Hoy por hoy, la música está estructurada de la misma forma como lo hacía Arsenio: introducción, montuno, mambo y final. Nosotros estamos haciendo lo mismo. Por eso te decía que es muy difícil crear algo nuevo. Hay otros géneros que no se están explotando mucho hoy y que podemos utilizar nosotros: el afro, la guarapachanga que es el título de un tema, el bolero-son, la guaracha, el guaguancó también. Todo eso son ritmos que se hicieron y que podemos utilizar nosotros también. No es salsa, porque la salsa es otra historia.

M.R. ¿Cómo eligen a los nuevos integrantes?
Jesús A. Chapottín
Llaman al conjunto “La Academia del son” precisamente porque es la escuela. Muchos de los músicos cubanos hoy por hoy en las agrupaciones han pasado por aquí, por el Conjunto Chapottín, durante tantos años. Entonces si tenemos que hacer un cambio o si alguien fallece, no nos podemos aocar, simplemente necesitamos un buen músico, lo traemos acá a la escuela, lo enseñamos y empezamos a trabajar, es sencillo. Por ejemplo, Sandoval llegó en el 97, tiene su propio timbre, invariable. Él era seguidor del conjunto, pero estando adentro, perfecciona lo que él ya conoce y aporta ideas nuevas. Lo mismo pasa con el bongosero, con el tumbador, ponen de lo suyo, pero respetando el fundamento.

M.R. Hablando de las voces ahora, el conjunto se presentó con cuatro cantantes, lo que no fue siempre el caso.
Eduardo Sandoval
El Conjunto siempre se caracterizó por tener tres cantantes. Pero ¿qué pasa?. La rítmica del conjunto se hace en una tesitura muy alta. Arsenio tenía buenos cantantes, tenía a René Scull, luego a Miguelito Cuní también, pero componía en una tesitura muy alta. Al extremo que René Scull tuvo que salir un tiempo fuera del Conjunto, porque la orquesta tenía mucho trabajo, casi tocaba todos los días, y la tesitura muy alta acababa con los cantantes. Aquí los cantantes se caracterizan por tener casi una voz de tenor, para poder dar la riqueza, la plasticidad, la brillantez que lleva la música. Entonces nosotros repartimos el trabajo de tal forma que todo el mundo tenga su pedacito, que los cantantes no se estropean y puedan hacer el trabajo verdaderamente como lo requiere el conjunto. Mucha gente no lo entiende, pero es un trabajo bastante fuerte, el cantante tiene que tomarse su descanso para poder brillar, porque la orquesta toca muy fuerte, en tesitura muy alta, y el cantante tiene que forzarse más.

M.R. ¿Cuando entraste en la agrupación?
Eduardo Sandoval
Yo nunca pensé llegar a ser cantante de este Conjunto. Estaba trabajando en la marina, y empecé a tener rechazo a ese trabajo, quería venir a trabajar para la tierra. Y El Negro (así le decíamos cariñosamente a Ángel, el padre de Jesús) me vio un día cantando en una peña y me captó para el Conjunto. Y desde finales del año 1997 hasta la fecha estoy haciendo con mucho entusiasmo este trabajo que verdaderamente amo mucho. Creo que siempre le voy agradecer al Negro haberme traído al Conjunto porque sí, él sabía captar lo que verdaderamente yo sentía de la música cubana y principalmente del son.

M.R. ¿Cuando eras marinero, cantabas son?
Eduardo Sandoval
Sí, nosotros éramos embebido en esta música. Con los barcos llegábamos a las Islas Canarias, cuyo pueblo ha tenido mucha convergencia con Cuba, y como me gustaba cantar, me pedían que cantara. Cantaba un bolero, un son, una guaracha, y la gente se entusiasmaba mucho. E inclusive mucha gente me decía: “¿Porqué tu no eres músico, porqué tu no cantas?”. Y yo decía: “No, no, no nací para ser músico”. Pero El Negro sí me dijo: “Tu eres músico, tu sí vas a cantar aquí en este conjunto”. Y aquí estamos, tratando de hechar pa’ lante con mucho entusiasmo y mucho cariño al trabajo que realiza el Conjunto Chapottín.

M.R. La voz que para siempre ha marcado pauta en los conjuntos de Arsenio Rodríguez y de Félix Chapottín es el cantante Miguelito Cuní. ¿Sigue siendo la meta para los cantantes del conjunto?
Eduardo Sandoval
Yo le tengo una gran admiración por su técnica vocal, por su forma de expresar, y porque ha sido el primer cantante de son que yo ví rubatear cantando son. Eso no es fácil, en el son no se puede hacer. Inclusive yo he querido hacerlo a veces y he tenido miedo de irme fuera del contexto musical. Miguelito trabajó el rubato con tanta inteligencia que creo que eso es muy digno de admiración. Es una persona que también respetó mucho la dicción. Y yo siempre diré que él es el primer y único cantante del Conjunto Chapottín y sus Estrellas.
Jesús A. Chapottín
Para mí, Miguel Cuní es el mejor cantante de son, un cantante excepcional. Entre mis cantantes está su hijo Miguel Conill Jr. que mantiene el nombre y el arte de su padre. Cada uno de mis cantantes tiene un timbre diferente, pero que está dentro del son. Porque no cualquiera tiene un timbre de sonero. Me siento contento porque tengo cuatro voces diferentes, y son soneras las cuatro, seguidores de Miguel Cuní y de Benny Moré por supuesto.

M.R. ¿Cuántos discos han grabado y cuales son sus proyectos?
Jesús A. Chapottín
El Conjunto Chapottín dejó de grabar discos en el año 1983, fue el último disco que se grabó cuando vivían todavía Félix Chapottín y Miguelito Cuní. Nosotros recomenzamos a grabar en el año 1999. Hicimos el primer disco, ¡Chappottineando!, con el sello Envidia de Barcelona. En el año 2000 hicimos Una nueva generación con la misma disquera, y otro disco más que grabamos en el 2003. También grabamos Taxi Amigo con un cantante australiano llamado Pacho. Ahora tenemos pensado hacer un disco completo. También tenemos otro proyecto con unos Canarios, fusionando la música de nosotros con música española. Y otro proyecto con el productor africano Daniel Cuxac, que sería un homenaje a grandes septetos como el Septeto Habanero o el Septeto Nacional, grabando la música que hicieron ellos en su tiempo, pero con la sonoridad del conjunto.

M.R. ¿Que proyección tienen hoy en día en Cuba el son y la música del Conjunto?
Jesús A. Chapottín
Estuvimos trabajando durante nueve años consecutivos en la peña de la Casa de la Cultura de Habana Vieja. Mucha gente que nos viene a ver en los festivales de Europa nos conocieron allá en esa peña. Hicimos otras actividades también, en Cuba sí se escucha la música, el son se mantiene, y está caminando en Europa en todas partes.
Eduardo Sandoval
El son tiene sus seguidores, pero los tiempos hacen que otros ritmos avancen. Nosotros somos parte de la vida, no estamos en contra de que aparezcan músicas nuevas. Pero sí quisiéramos que hubiera un poco más de divulgación del son que ha sido la madre de muchas músicas. Porqué? Porque el chachachá salió del son, el mambo tiene parte de son, el bolero es un son más suave. El son ha sido la madre de estos ritmos y nosotros como seguidores de esta música quisiéramos que no se perdiera. Los ritmos caribeños como el reggaetón están muy de moda ahora, no estamos en contra de esto porque lo disfrutamos igual, pero quisiéramos que se siga divulgando nuestra música porque es muy rica. La gente, cuando la escuchan, piensan que es muy simple, pero cuando van a las partituras musicales, ven que es difícil de ejecutar. ¿Porqué? Porque no consta solamente de lo que está escrito allí, pero también de lo que le aporta el integrante cuando está interpretando esa música: el corazón, la sangre, la vida.
Jesús A. Chapottín
El son no se escribe, se lleva.
Eduardo Sandoval
Se lleva en el corazón porque si no lo llevas en el corazón, no lo sientes. Lo cantas, pero no lo disfrutas. Y creo que es la parte esencial que tiene el son. Hay que saber buscar la parte emotiva, lo que verdaderamente tu quieres decir, expresar y dar. Es la parte fundamental de todo esto. Y a mí me parece que Arsenio y Lili se adelantaron a su época en el concepto rítmico y armónico. Porque el bajo le va marcando la cadencia al bailador, y el bailador sabe cuando tiene que hacer un pasillo y cuando tiene que mantener la forma rítmica para poder gozar con esa música. Digo que se adelantaron a su época porque todavía prevalece esta forma de bailar. La pareja baila, la pareja se enamora, la pareja se ríe, la pareja goza con el son. Es el mensaje que tiene el son. Porque la cadera de la mujer va diciendo el mensaje que quiere dar el son. Por eso nosotros soltamos a todos aquellos que bailen son, y principalmente a las mujeres que sueltan las caderas para que pueda existir una armonía entre esta música y lo que ellos están bailando.

 


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